
En este último tiempo, la atención de casi todos ha estado enfocada en lo que nos divide. A nivel nacional e internacional, pareciera que todos los esfuerzos están en aclarar lo que nos separa los unos a los otros. Ideologías políticas y económicas, creencias religiosas, ubicaciones geográficas, opiniones y posturas, son etiquetas que no solo nos dividen sino que también nos enfrentan.
En Ecuador cada vez es más fuerte las clasificaciones: rico – pobre, costeño – serrano, a favor o en contra del tema de discusión del día. El ambiente político y social en el que vivimos pareciera estar decidido a fomentar un ambiente de enfrentamiento y radicalización que se notan en las noticias, el tráfico y hasta almuerzos familiares.
Que cada uno sea original, único e irrepetible, y que por eso tengamos historias u opiniones diferentes no es negativo. Esa diversidad que se ve en nuestra naturaleza y geografía también se nota en como somos los ecuatorianos, y es muy valiosa.
Lo negativo es cuando esto nos enfrenta y por eso olvidamos algo más importante. Somos parte de algo más grande y común para todos. Somos habitantes de una misma comunidad, de una misma ciudad y país. Y para los que somos creyentes hay algo más grande que nos une a todos sin excepciones: Somos hijos del mismo PADRE.
A los ecuatorianos nos hacen falta razones o excusas para unirnos. Hice una pequeña encuesta en un grupo de amigos, sobre que es lo que nos podría unir como ecuatorianos, aparecieron el fútbol, la comida, la cerveza,
Ahí me di cuenta que ese es el trabajo que tenemos que hacer. Más que marchas o plantones, a favor o en contra de algo, es salir de la apatía o conformismo y demostrar una manera diferente de construir desde


Me parece que todos debemos unirnos, ya , ahora, en nuestro trabajo, familia y entorno general, no mas quejas
Soy católico apostólico, romano y ecuatoriano, como católico siempre estare con la unión de mi patria!!